Un poco de historia...

El término “VINTAGE” viene del francés “l’âge du vin”, es decir la edad del vino, que se refería originalmente a la vendimia de los mejores vinos, porque el paso del tiempo (el envejecimiento) volvía el producto mejor, más rico y por lo tanto, más valioso.

De hecho, el estilo vintage tiene la característica principal de valorizar no la cantidad, sino la calidad. De la misma manera, un par de gafas definido “vintage” es un producto que ha acumulado por lo menos veinte años de vida desde su creación, más precisamente, un objeto producido en el pasado que adquirió valor e importancia gracias a su elegancia y su carácter único.

Por consiguiente, las gafas vintage que proponemos tienen estándares de calidad muy altos y es difícil encontrarlas en otro lugar.

Ojeando la lista de las marcas que comercializamos se puede descubrir su historia, sus características técnicas y el hecho de que en los años estas marcas volvieron valores creativas en características suyas. Por desgracia, en nuestra opinión, ya no se producen al mismo nivel de calidad. En línea con la filosofía vintage, nuestro objetivo es ofrecer al cliente un servicio único que reúne calidad, singularidad y valorización de los productos.

 


Ray-Ban by Bausch & Lomb  U.S.A. 
tutti gli occhiali...Ray Ban BL logo
Ray Ban fue fundada en 1937 por Bausch & Lomb en los Estados Unidos, una empresa de Nueva York cuya actividad principal era la fabricación de productos del campo médico. Hoy en día, sigue siendo probablemente la empresa óptica más conocida al nivel mundial.

En los años ’20, el ejército estadounidense participó en la construcción de aviones sofisticados que permitían vuelos largos y a altitudes elevadas. El ejército notó que sus pilotos tenían generalmente fuertes dolores de cabeza y náuseas después de los vuelos debido al resplandor del sol ya que solían padecer la radiación en contacto directo con los ojos. Por lo tanto, el general John MacCready consideró necesario proporcionar una solución a este gran problema que podía comprometer el éxito de las misiones. Así se dirigieron a una de las mejores empresas de aquella época fabricantes de productos en el campo médico: Bausch & Lomb, que apenas recibió la comisión del trabajo se lanzó en la planificación de gafas con características conformes a las solicitudes del ejército. Finalmente en 1936, después de años de investigación continua, la empresa ofreció a la aviación estadounidense un modelo de gafas con montura de plástico y lentes verdes que tenían la particularidad de eliminar el resplandor molesto debido al sol y, al mismo tiempo, no cambiar la visión de los contrastes. El año siguiente, Bausch & Lomb redefinió el primer prototipo, sustituyendo la montura de plástica por una de metal y patentó las gafas con el nombre “Ray-Ban Anti-glare”, es decir “barrera contra los rayos” y “antibrillo”. El objetivo del diseño del modelo era ayudar a los pilotos a gran altura. De hecho, las gafas en forma de gotas fueron diseñadas para seguir perfectamente la cuenca del ojo. Las gafas tenían una montura muy ligera (aproximadamente 15 gramos) de color dorado (Arista) y un plástico transparente rígido finalizando la montura. Los lentes eran verdes de cristal mineral, más claros en las cuencas, para filtrar los rayos infrarrojos y ultravioletas. A continuación, el modelo “Ray Ban anti-glare” cambió su nombre por el de “Ray-Ban Aviator” y se produjeron lentes más oscuros, exactamente como el color que tienen hoy. Este modelo representa un hito en la historia del estilo Ray-Ban. Después, llegaron los modelos “Outdoorsman” con un puente de dos barras y “Shooter” con una anilla en medio de los lentes que podía servir de pitillera. Las patillas que se acababan con una parte semiblanda que envolvía prácticamente la oreja por encima volviendo casi delante del pabellón auricular era la característica particular de ambos modelos. Esto obligaba el usuario a encajarse o desencajarse la oreja de la parte de hierro envolvente cada vez que tenía que llevar o quitarse las gafas. En los años ’40, se presentó la innovación tecnológica “Gradient Mirror Lens”: lente matizado combinando una gran protección de la luz con una mejor focalización de los objetos. Después de la guerra, llegaron los míticos años ’50 con el boom cinematográfico de Hollywood y Ray Ban continuó su ascenso gracias a la complicidad de las estrellas de cine famosas en todo el mundo. Otra fecha importante en la maravillosa historia de Ray Ban es el año 1952 en el que fue diseñado y producido el modelo Wayfarer, que se quedó en la historia como uno de los modelos de gafas más populares de todos los tiempos, llevado por estrellas como por ejemplo Marylin Monroe, Audrey Hepburn, James Dean y Bob Dylan. Al principio, las gafas fueron de plástico y un año después, los lentes innovadores G-15 de color verde y gris se añadieron al modelo. En 1953, llegó el elegantísimo modelo “Signet” de metal dorado o plateado con extremidades salientes inconfundibles. Una de las innovaciones ulteriores de los años ’50 fue la invención de los lentes G-15 gris (1953): lentes gris neutro dando una visión más verosímil del color y protegiendo también en casos de resplandor fuerte.
En 1957, llegó el modelo “Caravan”: de metal, caracterizado por sus lentes cuadrados, como alternativa a los en forma de gotas de “Aviator”, llevado por Robert De Niro en Taxi Driver.
En los años ’60, Ray-Ban entró perfectamente en el clima Rock’n Roll de las luchas y la emancipación femenina iniciando a producir lentes “resistentes a los choques”, con calidad mucho más sólida, y desarrollando modelos para mujeres con monturas de plástico mucho más grueso y dimensiones muy grandes, más allá de los contornos de la cara. Unos años después, en 1965, se introdujo la línea “Olympian”, también de metal con una montura dotada de un puente metálico que curva suavemente y con lentes rectangulares redondeados que reinterpretan una forma clásica, dándolos un estilo elegante. Las Ray-Ban “Olympian I Deluxe”, las gafas más famosas de la línea, se hicieron populares gracias a Peter Fonda que llevó el modelo en la película Easy Rider. En aquellos años, salieron también los modelos Ray-Ban “Meteor” y “Laramie”. En los años ’70, seguía el mito Ray Ban y así, en 1973, el modelo “Balorama” se hizo famoso gracias a Harry Callahan en la película Magnum Force, una fantástica línea de la serie Contemporary. Las “Ray-Ban” aparecieron en numerosos telefilmes y la gama de los modelos se amplificó según las necesidades de una sociedad en boom económico que manifestaba diversas exigencias y cambios de look. En aquel periodo, muchos modelos, incluso el Aviator, tenían patillas de plástico semiblando que envolvían la oreja como los modelos de los años ’40. Además, la tendencia era doblar las gafas delante en la parte central encima de la nariz, hacia la cara, de modo que las dos extremidades laterales a las que estaban atadas las patillas se replegaban, dando una forma aerodinámica rara a las gafas. Se crearon también los modelos “Vagabond” y “Stateside”, símbolos de los años ’70 y de la música disco. La empresa creó gafas con altas calidades técnicas para los apasionados de alpinismo con lentes espejados y protectores laterales de cuero para reflejar la luz intensa y proteger los ojos del sol y viento. Asimismo, se introdujo los lentes fotocromáticos Ambermatic que cambiaban de color según la luz y las condiciones, óptimos para los deportes de invierno. En los años ’80, la empresa Ray-Ban vio un gran ascenso gracias a la colaboración de sponsors del calibre de Tom Cruise en Top Gun y Risky Business, así como los Blues Brothers gracias a los cuales se produjo un aumento del 40% de las ventas de los modelos Aviator, Caravan y Wayfarer. Además, en aquella época la empresa lanzó el modelo “Wings” con el lente máscara en varios colores. En los años ’90, la popularidad de Ray-Ban B&L estalló con la salida de varios modelos de rara belleza y la manufactura típica de la marca; en aquel periodo, Luxottica, coloso italiano en ese campo, compró la marca por una cifra exorbitante. La historia de Ray-Ban se caracteriza por haber creado una diversa línea de modelos, todos de alta calidad, para satisfacer la variedad de la demanda del mercado. Con la intención de crear unas gafas que se adaptan a todos los estilos de vida, la gama rica de productos va desde una línea más clásica (CLASSIC) a modelos que miran adelante, lo que incluye las nuevas tendencias de la moda además de las necesidades técnicas de los usuarios durante una actividad deportiva o el trabajo. La línea Classic va dirigida a un público con gustos clásicos y siempre de moda. Los modelos Classic Metals (Fashion metal style), Traditionals (Soft square, small round, Cats eye, Combo square) y la serie Wayfarer (con líneas small, folding, Wayfarer II, Deluxe, limited deluxe) forman parte de esta línea. Se puede considerar estos modelos como las obras maestras de la empresa, aquellos que siempre serán de moda dado que representan los aspectos fundamentales de la producción Ray-Ban B&L: capacidad artesanal y lentes resistentes de alta calidad. Aquellos que quieren llevar gafas Classic, quieren probar en lo cotidiano la misma sensación de tranquilidad y seguridad que convirtió las gafas Ray-Ban en un elemento fundamental de la imagen. Se elige gafas de este tipo porque se aprecia el diseño clásico de un producto tecnológicamente perfecto.

La famosa línea Wayfarer, como ya se ha mencionado, fue diseñada en 1952 por Raymond Stegeman. Se hizo popular gracias a su diseño revolucionario, dado que se alejó de las monturas tradicionales usando plástico en vez de metal. Hasta 1981, se produjeron dos tipos y llegaron a 40 tipos en los años ’80. En el transcurso del tiempo, la marca conoció varias caídas de popularidad (años ’70 y ’90) pero también alzas (años ’80 y 2000). Hoy en día, se considera que las Wayfarer (en competición con las Aviator) son las gafas más vendidas de todos los tiempos. Ya en 1986, se estimó una venta total de 1.5 millones de unidades.

El fabricante, como ya indicado, propone otros modelos adaptados para aquellos que quieren gafas con un alto nivel técnico, por ejemplo los apasionados de motores. Aquellos a quienes les gusta ir a toda velocidad con sus bólidos, en plena libertad y sobre todo en seguridad, o los deportistas a quienes les gusta practicar al aire libre. Ray-Ban desea satisfacer las pasiones de sus clientes proponiendo unas de las mejores gafas de carreras en el mundo y desarrollando pares diseñados a propósito para los deportes en la naturaleza. De hecho, la serie “Driving” tiene los lentes característicos ChroMax, resultado de estudios de investigación continuos. Se trata de un cristal con extraordinarias calidades selectivas y filtrantes, que puede intensificar los contrastes entre el amarillo, verde y rojo. Los lentes ChroMax aumentan la capacidad visual en todas las condiciones de la carretera, incluso mejoran la percepción de los colores de las señales de tráfico.

El filtro azul del cristal garantiza una visión más clara, aumenta los contrastes y elimina el reflejo deslumbrador provocado por el pavimento. Entre los modelos “Driving” se encuentra la serie “Asbury” (Seville, Bonneville, Lemans), Traditionals, Explorer, Outdoorsman.

En cuanto a los deportes, Ray Ban estudió la específica serie Sport Style, que se dirige a todos los que aman el movimiento en diferentes condiciones climáticas y ambientales. Como en la serie “Driving”, se prestó atención en los detalles técnicos, en particular en el rendimiento de los lentes. Para los golfistas, Ray-Ban creó lentes revolucionarios que intensifican el color amatista (ACE): esta característica garantiza al jugador una mejor visión del campo y permite una percepción más nítida de los contornos a larga distancia. De esta manera, el deportista consigue seguir mejor la pelota lanzada y tiene una percepción real de la profundidad. Las monturas flexibles y resistentes son otra importante característica técnica de la serie. Las patillas tienen bordes con doble posición y el estilo envolvente garantiza excelente adherencia durante las fases de juego creando fácilmente una gran comodidad. Además, las plaquetas nasales se adaptan perfectamente. Las gafas no deslizan y no interfieren con los movimientos del jugador, el estilo “Wrap” (envolvente) contribuye a reducir el riesgo de distracción debido a los movimientos laterales del ojo en el momento del lanzamiento.
Para los jugadores de tenis, crearon los lentes ChroMax G-20, que, gracias a la tecnología de la intensificación del contraste cromático, hacen que los colores útiles sean más claros y fácilmente distinguibles al aire libre. Por consiguiente, hay un aumento de la coordinación entre los movimientos del ojo y los del brazo del jugador. Siempre en la serie deportes, los lentes RB-50 garantizan una mejor percepción del color, resaltando los detalles y, al mismo tiempo, protegiendo del deslumbramiento; una característica imprescindible para los que practican deporte a gran alturas como el esquí alpino. En la línea “Survivor” se insertó una capa única ideal para los que practican deporte como la escalada, donde se requiere un alto rendimiento en condiciones de resplandor fuerte. Por último, Ray-Ban propone la serie “Boating” para los amantes de deportes acuáticos. Los lentes polarizados tienen un filtro que permite capturar todos los rayos de luz que llegan en el plano horizontal y, por lo tanto, eliminar la reverberación polarizada. En este caso, los lentes utilizados son Ultra RB-50 con una funcionalidad de polarización del 99,97%, adaptados a las condiciones marítimas de reflejos más intensos.
Sin olvidarse de la alta calidad y el rendimiento de los aspectos técnicos, Ray-Ban quiso pensar también en los clientes que llevan gafas de sol como parte integrante de su estilo elegante y a la última moda. La línea Ultra se dirige a aquellos que quieren distinguirse, llevando gafas técnicamente en vanguardia y con un diseño que las vuelve únicas con las monturas más avanzadas, los preciosos detalles de oro y las charnelas perfectamente diseñadas. Los modelos “Outdoors Man” de tamaño 58/62 mm de la línea Ultra, es un ejemplo de fusión perfecta entre estilo y calidad. Son para los que quieren llevar las gafas en ambientes únicos y no quieren dejar ningún detalle al azar. Como ya mencionado, en 1998 Ray-Ban fue adquirida por Luxottica; se acaba así el apasionante cuento del nacimiento de un mito a quien le debemos una gran parte de la historia de la industria óptica.

 

 

Persol RATTI logoPersol RATTI Meflecto tutti gli occhiali...
“En 1917 en Turín, Giuseppe Ratti, fotógrafo y dueño de Ópticos Berry, empieza su aventura destinada a conocer un éxito internacional: empieza a fabricar gafas técnicamente en vanguardia en un pequeño patio de la vía Caboto, diseñadas para satisfacer las necesidades de confort, protección y visión óptima de los aviadores y pilotos de carreras.”
El nombre Persol viene de las palabras “Per il Sole”. Detrás de este nombre, se encuentra la tradición italiana de hacer las cosas con compromiso; tradición que Giuseppe Ratti, junto con sus valientes colaboradores, representa de manera significativa. Persol no es solo una marca, sino también un estilo italiano con características inconfundibles. Sin sorpresa, unos años después del inicio de la fabricación, logró a liberar Italia de la importación en el sector óptico, exportando el 50% de la producción y llevando el país a niveles de mercado mundiales.
Persol propuso su primer modelo de gafas en 1917. En aquel periodo, Giuseppe Ratti empezó a dedicarse al diseño de gafas para la aviación italiana. Nacieron así las gafas Protector (así llamadas en los años ’20), realizadas con lentes redondos ahumados con los contornos de goma y fijadas a la cabeza con bandas elásticas. Pronto las Fuerzas Armadas y los pilotos de la Aviación Militar Italiana adoptaron este modelo, al igual que los mejores pilotos de automovilismo y motociclismo.
De hecho, las gafas que se vendieron en aquella época tenían lentes ordinarios, y no protegían adecuadamente a los militares que tenían que llevarlas y, a través de varios estudios y comparaciones continuas, Ratti perfeccionó el prototipo de gafas para la aviación. Éste no solo protegía las gafas del polvo, sino también del aire. Gracias a un sistema de ventilación especial con agujeros en el tubular de goma, las nuevas gafas fueron perfectamente adecuadas a la cara y se eliminó el problema del aire. El elástico que servía de patilla era de calidad excepcional e insertado bien técnicamente. De hecho, lo aconsejaron representantes de la aeronáutica de Roma. Con el modelo Protector, Ratti conquistó una parte importantísima del mercado, sea italiana o extranjera. En 1927, después de un análisis minucioso, incluso el Departamento Militar de Suiza adoptó estas gafas. De hecho, en cuanto a la calidad constructiva y la funcionalidad, el modelo Protector no tenía nada que envidiar a la competencia extranjera.
Unos años después, tras un acuerdo con una industria de Pisa que construía cristales irrompibles para coches, Persol utilizó lentes irrompibles, lo que representó el último detalle que hizo de las Predator unas gafas perfectas para los aviadores. Con el paso del tiempo, las gafas se perfeccionaron adquiriendo poco a poco las calidades típicas de la marca Persol como la flecha (detalle estético funcional e inconfundible) y los lentes de color amarillo-moreno, fabricados de cristal neutro producido con sílice muy puro que garantizaban una gran protección de los rayos nocivos. Las gafas consiguieron 14 patentes y, en los años siguientes, tras el éxito obtenido en el ámbito de la aviación, se estudiaron modelos para satisfacer las necesidades de todo tipo de clientes, especialmente los amantes de deportes invernales. Los problemas visuales de los esquiadores fueron estudiados completamente; se consiguió eliminar la refracción de los rayos solares en la nieve que podía dañar la vista gracias al uso de pantallas laterales, viseras para el sol, refuerzos de aluminio contornados de goma o terciopelo, hasta llegar a las gafas de esquí de celuloide. Este sistema permitió el uso de gafas de vista para los que las necesitaban e impidió empañar el cristal gracias a este dispositivo especial. Al mismo tiempo que las gafas deportivas, apareció el famoso “Cinesino”: símbolo gráfico de la empresa Berry creado en los años ’20 por el gran diseñador Golia.
La cuestión social de proteger los ojos de la clase obrera era un gran problema en aquella época. Las estadísticas enseñaron que el 50% de los accidentes de trabajo estaba relacionado con la vista ya que, a pesar de las leyes vigentes, los obreros no cumplían con la protección de los ojos, considerando inadecuadas y pesadas las gafas disponibles en el mercado. Ratti revolucionó el principio de la protección de aquella época prestando una atención particular a un aspecto descuidado hasta entonces, es decir a los lentes que tenían que proteger los ojos del trabajador de los rayos infrarrojos. Al mismo tiempo, se concentró también en el diseño de las gafas que tenía que ser conforme a las necesidades del cliente; así nació el modelo Labor. El campo de visión se redujo junto con el riesgo de ruptura, lo que permitió mejorar de manera más importante la calidad y el espesor del cristal sin aumentar el peso. Además, se dio una coloración justa a los lentes y una protección adaptada para los diversos tipos de rayos dañosos. Un bordo de goma suave siguió la curva de la cara. Se consiguió la adaptabilidad gracias a una banda que ajustó la distancia del refuerzo de aluminio. El modelo se vendió a precios muy bajos para satisfacer las necesidades de la clientela.
En 1957, salió el modelo 649 destinado a convertirse en un ícono del estilo Persol, creado también para proteger y satisfacer las necesidades de una clase trabajadora. Este modelo se diseñó originalmente para los conductores de tranvía de Turín que necesitaban gafas grandes para protegerse del aire y polvo. Gracias a su diseño único y original el modelo conoció un gran éxito, imitado por rivales y llevado por estrellas de aquella época, como Marcello Mastroianni en “Divorcio a la italiana” (1961). Hoy en día, sigue siendo un modelo actual y de moda. De hecho, en 1994 apareció en el libro francés “Qualité: scène d’objets à l’italienne” como ejemplo y representación del genio creativo italiano.
En 1957, tras la firma del tratado de la comunidad económica europea, se abrieron los mercados a la competencia internacional. Fue un reto que Giuseppe Ratti aceptó con su determinación habitual y logró con éxito como en los años de la Segunda Guerra Mundial, cuando no interrumpió la producción creando un ambiente familiar junto con su grupo de obreros.
Como Ratti escribió en un comunicado a sus empleados:
“El año 1958 tendrá que ser para todos nosotros, sin excepción, un año de cambio, y un punto de inflexión en nuestro trabajo, porque tenemos que prepararnos para superar nuevas situaciones y competencia peligrosa... Para defendernos de la invasión inevitable de los productos extranjeros, nosotros tenemos cuatro armas a disposición: la calidad, los precios, la organización de la producción, la propaganda.”
(1971:113) Vita sociale a Torino
Gracias a la constancia laboral y la pasión por la calidad de sus productos Persol Ratti conquistó el mercado estadounidense en los años ’60, con el cual ya había desarrollado relaciones comerciales dado que suministraba desde hacía tiempo la Nasa con el modelo estupendo “Quattro vetri” (Cuatro cristales), llevado también por Totò y luego por Gary Oldman en la película Hannibal. Mientras tanto, la fama de las gafas seguía aumentado entre las personalidades que llevaban gafas Persol cada vez más, sea en el trabajo o en lo cotidiano.
Los modelos más importantes, por citar algunos pocos, son el Persol 714 que llevó Steve McQueen, los modelos de deporte, promocionados por Alberto Tomba y Jean Alesi. El Persol 311 con las flechas chapadas en oro inconfundibles. El modelo raro 805, el 649 que llevó también Steve McQueen, el 69218 que la famosa serie Miami Vice hizo popular, llevado por Don Johnson y el modelo “Cellor”, con su montura excepcional mitad dorada mitad de celuloide.
En 1965 tras la muerte de Giuseppe Ratti, su yerno Oreste Blumenthal se hizo cargo de la empresa junto con sus hijos y los mismos colaboradores de siempre. En los años que siguieron, Persol continuó a prestar la misma gran atención a la innovación tecnológica y a cuidar sus productos. Con ese fin, participó en expediciones para probar los lentes a alta altura y en el desierto. Su objetivo era comprobar el rendimiento de las gafas en condiciones extremas y experimentar nuevos materiales. Patrocinó y participó en la dificilísima carrera París-Dakar equipando a todo un equipo en el Rally de los Faraones en 1991. Colaboró también con alpinistas durante varias expediciones al Himalaya en los años ’80 y ’90, logrando grandes resultados y progresos.
“En Siberia, en Vorkuta más allá del paralelo 75°, a 65° grados bajo cero, los astronautas rusos que hacían paracaidismo durante los ejercicios de supervivencia, estaban equipados con gafas Persol con lentes contrachapados polarizados.”

Los ’70, ’80 y ’90 representan años de gran esplendor durante los cuales se crearon modelos únicos que no volvieron a hacer, con un diseño exclusivo y las mejores calidades técnicas como por ejemplo, los modelos plegables 808, 810, 811, 805, 806, 804 y los modelos 69218 y 69202, gafas que podemos considerar como las mejores de la historia de Persol. En 1991, hubo la inauguración de la tienda Persol en la mítica Rodeo Drive en Los Angeles. Un año después, la marca celebró su septuagésimo quinto aniversario produciendo el modelo 649 en edición limitada.
Al principio de los ’90, la gran actriz Ornella Muti encarnó la imagen femenina de la marca Persol. El modelo 830, gafas de gran éxito, fue creado solo para ella. Luego, en los años ’93-’94, se eligió a la guapísima Carol Alt, modelo famoso a quien se dedicó el modelo Carol 853.
En abril del año 1995, el grupo Luxottica adquirió la marca Persol convirtiéndola en una de las marcas más importantes de la industria de gafas en el mundo, sin abandonar sus raíces, siguiendo siendo fiel a la tradición y calidad. De hecho, Luxottica no dejó la producción en la histórica fábrica de Lauriano (Turín) donde los modelos Persol continuaron a ser creados.
Gracias al empeño constante y el estudio de los detalles, la marca Persol, como ya mencionado, introdujo numerosas mejoras técnicas en las gafas que consiguieron varias patentes. Estas invenciones se pueden considerar como parte integrante de la marca e imagen de Persol. Aquí están las más importantes:

  • Meflecto: (seguramente la novedad más importante de todas) fue introducido a finales de los años ’30. Las patillas particulares de extraordinaria flexibilidad fueron creadas con métodos de trabajo especiales para que mantuvieran una durabilidad excepcional en el tiempo. Fueron las primeras y se podía doblarlas gracias a la introducción de cilindros de nylon o metal cruzados por un núcleo de acero inoxidable. Así se consiguió un confort absoluto y gafas adaptables a la cara.
  • Super Meflecto: mejoró la montura en los años ’60 con una flexibilidad de las patillas obtenida por cilindros de plástico o metal interpuestos en el celuloide.
  • el Victor flex: se creó en los mismos años que el Meflecto y se puede considerar como la aplicación de ese concepto. Las gafas tienen un puente flexible (el “puente 3 tallos”, todavía utilizado en el modelo 649) que curva el refuerzo hacia el interior, dando así una mayor adherencia al rostro. En los nuevos modelos, el refuerzo metálico interno está aplicado también a las patillas para permitir la regulación en la longitud y la curvatura.
  • En el mismo periodo, nació la Flecha (en italiano la Freccia), considerada como el símbolo clave de Persol: una bisagra (también patentada Bisagra Suprema) decorada por una flecha en la patilla, inspirada por la espada de los antiguos guerreros. Fue objeto de varias modificaciones con el tiempo y acabó en la que conocemos hoy. La innovación que vino de la intuición de Ratti fue inmediatamente patentada en varios países y, en poco tiempo, hizo famoso Persol en todo el mundo. Él y su estilo muy particular fueron también imitados.

 

 

Cazal LogoCazal West Germany tutti gli occhiali...
“La autenticidad se encuentra solo en marcas que han escrito su propia historia de diseño”
Cari Zalloni

Antes de crear la marca Cazal, Cari Zalloni fue un diseñador de gafas a nivel internacional. El nombre Cazal viene precisamente de su creador que quiso unir la primeras letras de su nombre y apellido en símbolo de una marca que marcó la historia del diseño gracias a sus capacidades de diseñador y su estilo inimitable.

Los modelos Cazal se distinguen por su diseño genial, muy original. No se puede clasificar las monturas Cazal y siguen siendo las preferidas de los creadores de tendencias y las más apreciadas en las capitales de moda. Además, están construidas con altos niveles de calidad y materiales de excepción.
Las líneas Cazal son llamativas y al mismo tiempo sofisticadas, nunca predecibles, un estilo único con una fuerte personalidad que no sigue moda, sino su propio camino más allá de las tendencias.
La marca nació en 1975, pero su gran éxito literalmente estalló en los años ’80, un fenómeno nombrado “Cazal Fever” por los que formaron parte de éste. Cari Zalloni dio a los primeros raperos de esa década un impulso en su estilo, gracias a sus gafas y su diseño único. Antes de todos, se lo dio a la estrella naciente Usher. De hecho, el estilo Cazal definió la escena hip-hop de Nueva York desde entonces hasta ahora, sin dejar de sorprender.

En 1982, salió la serie 600 de la cual forma parte el modelo 607. Primero, las gafas fueron nombradas “Cazzy” y más tarde “Run-DMC glasses” dado que las llevó el famoso grupo. Este modelo hizo muy popular el diseñador y, hoy en día, sigue siendo uno de los más apreciados. De nuevo en 1987, se produjo en edición limitada de color negro opaco, hubo solo 100 modelos en todo el mundo. En 1988, se produjeron otros dos modelos estupendos: el 951 y 955, ambos siguen siendo íconos del estilo Cazal. En aquella época, personalidades como Sammie Davis Junior, Stevie Wonder y George Clinton los llevaron. El modelo 623 apareció en el videoclip de la canción “Bad” de Michael Jackson, mientras Cari Zalloni llevaba el modelo 634. La buenísima calidad de las gafas MADE IN WEST GERMANY era y es una declaración de individualidad y lujo por sus calidades extravagantes, pero al mismo tiempo refinadas. Por eso, es un estilo que no pasa de moda y es apreciado por grandes personalidades como Jay Z, Rick Ross, Lady Gaga, Will I Am, Snoop Lion, Chris Brown, Fergie, Rihanna, Gwen Stefani, Rick Ross, Questlove, Cee Lo, Nelly, Meek Mill, Wale, Amare Stoudemire, Paul Pierce, Tim Nordwind, Spike Lee, Brad Pitt y muchos más.

“Para tener algo que es verdaderamente vintage, tienes que tener algo que era verdaderamente original” – Cazal creador Cari Zalloni

Como lo decía Zalloni: lo que representa un objeto de culto, representa también la autenticidad de un estilo, se distingue de la masa por su carácter único y nunca pasa de moda porque es “vintage auténtico”, una leyenda que no muere nunca.

Los modelos de la marca son variados y a menudo caracterizados por colores exóticos, estampados y formas inusuales en las monturas que, en general, son de plástico o metal, respetando altos estándares de calidad. Los modelos de metal, por ejemplo el 325, 902, 903, 904, 905, 951 y 955, están compuestos de tres capas de oro y platino de 24 quilates. Para colorear las monturas, se utiliza la laca de porcelana que implica una técnica mucho más compleja que el simple barniz. El modelo 858 y 867, con su montura de plástico y su diseño asimétrico revolucionaron la moda de aquel momento representando la extravagancia de los años ’80. En particular, el modelo 858 fue celebrado como uno de los más apreciados en la producción de Cari Zalloni y se produjo de nuevo en 2007 en edición limitada; una versión llamada “858X SWAGGER” con solo 400 unidades en todo el mundo. Sin embargo, según un sondeo oficial realizado en la página web de Cazal, el modelo 951 con sus cuatro lentes sigue siendo el favorito de los amantes de la marca. Las gafas consideradas vintage original llevan el sello “Made in W. Germany” porque la producción inició antes de la caída del muro, por lo tanto es posible reconocer fácilmente los modelos más antiguos gracias a esta inscripción que se coloca en la patilla. En los últimos años, la marca Cazal recuperó un éxito considerable, también gracias al regreso de la moda del vintage. Como lo había predicho Cari Zalloni: “EL VINTAGE ES EL FUTURO DE MI PASADO”.

 

Gianni Versace logoGIANNI VERSACE made in Italy tutti gli occhiali...
La historia de la marca Gianni Versace empezó en Calabria en los años ’50 donde el pequeño Gianni aprendió las bases de la profesión de sastre en la sastrería de su madre. A su lado, crecieron su hermano Santo y su hermana Donatella, aliados y leales colaboradores desde el principio. En el mes de febrero 1972, Gianni se mudó a Milán y empezó a colaborar con Florentine Flowers, De Parisini de Santa Margherita y creó ropa para las marcas Complice, Genny y Callahan. Unos años después, en 1976, su hermano Santo, licenciado en Economía y Comercio, se unió a él. Los dos hermanos decidieron crear una empresa junto con Claudio Luti. En 1978, salió la primera colección Versace en la Permanente de Milán logrando un gran éxito. Es así que empezó el gran ascenso de la marca Gianni Versace que resultó imparable. Gracias a las amistades y contactos que tenía en el ámbito del arte y teatro, la difusión de la marca tuvo un impulso considerable. De hecho, Versace colaboró con fotógrafos famosos por sus campañas fotográficas, como Avedon y Helmut Newton. Creó disfraces para numerosas obras de teatro como “Josephglende” de Richerd Strass, “Lieb und Leid” de Gustav Mahler, “Don Pasquale” de Donizetti y “Dyonisos” de Bejart, dando una gran contribución a la creación de ropa de escena. En los años ’80, las creaciones de moda se volvieron más futurísticas y los materiales más particulares. En 1981, la empresa presentó las famosas prendas tejidas de metal y se consideró a Gianni Versace como él que liberó la moda italiana del conformismo. Donatella, la hermana pequeña de Gianni, empezó a formar parte de la empresa en 1988 y se le atribuyó la dirección de la marca “Versus”, la línea juvenil Versace. En 1991, nació la marca Versace Signature y en 1993, Versace Home Collection, dedicada al diseño de interiores. A principios de los años ’90, inició también la producción de ropa de haute couture (parte del proyecto Atelier) cuyas producciones desfilaron en París en 1990.

La colaboración con los hermanos se reveló fundamental para el famoso estilista: por un lado, el sentido empresarial y las capacidades de Santo para difundir la marca y por otro lado, el talento directivo y creativo de Donatella. Ambos se ocuparon de la empresa después de la muerte prematura de Gianni en 1997, asesinado en su villa de Miami por un gigolo-serial killer

En 1999, el grupo Versace estipuló un acuerdo con Italocremona (empresa productora de gafas en Gazzada, cerca de Varese) para realizar las colecciones Versace y Versus. El acuerdo entre ellos llevó a la creación de una nueva sociedad: LC Optic spa. Fue creada para estimular el desarrollo industrial y distributivo en el sector óptico, ampliar el mercado a América y Oriente, adquirir nuevas licencias y desarrollar modelos para una clientela joven a través de la marca Versus. Italocremona se ocupaba de la distribución en Europa y, obviamente, de la interpretación técnica de los modelos a través del desarrollo de los input estilísticos. Gracias a esta colaboración exitosa, el grupo Versace consiguió hacer de sus gafas un accesorio fetiche muy apreciado por las celebridades.

En los años ’80, fue el periodo híper-hedonista con las monturas en forma de máscara y las patillas con los símbolos griegos y las medusas, famosas también en los años ’90. En 2000, llegaron monturas con un estilo surf en versión bicolor, con formas envolventes y ampliadas en las que se añadieron detalles decorativos.
En las creaciones Gianni Versace, la búsqueda de los materiales es muy importante como las combinaciones inusuales y heterogéneas. La ropa Versace está hecha de yuxtaposiciones aplicadas con unos conocimientos creativos de cuero, goma, seda y especialmente metales. El propósito del estilo de la marca es exaltar la sensualidad de la mujer y sus talentos de seducción; es conocido por sus estampados vibrantes, elaborados y lujoso. En cuanto a las gafas Versace, alternan líneas clásicas, paletas de muchos colores y oro grabado. Se caracterizan por las formas contemporáneas y los acabados de calidad del diseño.
El emblema de la marca, pensado por Donatella Versace, está siempre presente en cada montura: la Medusa, ícono de la mitología. Hace referencia a las raíces clásicas de la tierra de la familia Versace y simboliza el poder magnético y seductivo de la mujer, una atracción que no deja ninguna opción y que los líderes de la moda quieren exaltar. Él que se siente conquistado por la marca de la medusa no puede dar marcha atrás. Recordemos en particular la fantasía y el estilo barroco que, en los años ’80, hicieron célebre Versace en una serie de experimentos y vuelcos: psicodelia a veces basura, punk-rock o look del Renacimiento, un estilo siempre en movimiento que estalló en los años ’90 con el lema “Less is boring”. Durante los años de gran esplendor, Versace se convirtió en una de las marcas más famosas en el ámbito del hip-hop. Las estrellas de aquel momento llevaron y “cantaron” la marca, como por ejemplo Puff Daddy, Notorious B.I.G., que se separaba raramente de sus VERSACE 413-A, y Lil Kim. Incluso Elton John era un gran fan y amigo de Gianni Versace. Madonna también, gran amiga de Donatella, fue repetidamente embajadora de la marca desde los años ’90. Ahora que el Vintage ha vuelto de moda, el estilo Versace vuelve más fuerte, especialmente en lo que concierne las gafas. Dos gran apasionadas de las monturas Versace son las estrellas de la música pop, Lady Gaga y Rihanna.

Los reconocimientos atribuidos al estilista con el paso del tiempo son numerosos, como por ejemplo el título de “Commendatore della Repubblica Italiana” entregado por el presidente de la República italiana Cossiga en 1986, la “Grande Médaille de Vermeil de la ville de Paris”, entregado por el presidente francés Chirac en 1987 y el Óscar americano de la moda otorgado en 1993. Sin embargo, el verdadero mérito de la empresa Gianni Versace es haber dejado una huella indeleble en la historia de la moda. Las creaciones vintage que todavía están de moda y buscadas por los gran aficionadores son prueba de esta fama.

 

 

                                                    
Carrera and Boeing
CARRERA made in Austria tutti gli occhiali...

Wilhelm Anger, ya fabricante de gafas deportivas, creó la marca Carrera en 1956. El diseñador austriaco (de origen checoslovaco) quiso producir una nueva línea de gafas deportivas. Se inspiró de la leyendaria “Carrera Panamericana”, la famosa carrera de coches, la más larga, peligrosa y rápida del mundo en los años ’50. Esa carrera tuvo lugar en América, del Norte al Sur, recorriendo 3000km, cruzando México y celebrando la finalización de la carretera Panamericana.

En 1965, Anger patentó para sus monturas un material llamado Optyl: un plástico duro y muy resistente, pero el 20% más ligero que el acetato y otros materiales termoplásticos. El material reduce las complicaciones alérgicas y tiene una parte “elástica” que memoriza el rostro de la persona que lleva las gafas, adaptándose perfectamente a ella. Además, producir gafas de plástico era mucho más barato con respecto a las gafas deportivas en venta.

La historia de Carrera está impregnada de la búsqueda de innovación a favor de una mejor calidad de uso. En 1970, inició la producción de cascos y máscaras de esquí, llegando a producir las primeras gafas de esquí con lentes intercambiables en 1974.

El mismo año, la marca cambió su nombre en Carrera International, con la sede en Traun, Austria. En 1979, tras la colaboración con el diseñador de coches Ferdinand Alexander Porsche, nació el proyecto Carrera Porsche design: una línea de gafas plegables con lentes intercambiables que marcó la historia de la marca Carrera.

En 1981, Carrera empezó su expansión vendiendo en todo el mundo e iniciando la producción de gafas de vista que siempre formaban parte de la muy elegante línea Carrera Porsche Design. En 1986, empezó otra producción de gran éxito: la línea Boeing y Sunjet. Fueron años prósperos para la marca que fue sponsor de la Copa América ’87. Asimismo, muchísimos atletas llevaron gafas Carrera en los Juegos Olímpicos de Invierno en el ’88, donde incluso el famoso equipo jamaicano Bob llevó las gafas máscaras. Las máscaras de esquí de Carrera fueron las más representadas en los podios, incluso el campeón de Formula 1 Gerhard Berger ganó el campeonato con gafas Carrera.

En 1989, se produjo la línea de gafas de ciclismo con motivo de la histórica carrera Parix-Roubais. Además, el año siguiente la marca empezó a producir cascos de ciclismo.

En 1996, el Grupo Safilo adquirió Carrera, transfiriendo la empresa a Padua en Italia y la producción a China. En aquel periodo, llegó el famoso sistema de doble lente con anillo obturador resistente con protección antivaho.

Unos de los modelos principales de Carrera son el modelo Boeing, el 5623 Porsche design y el 5621 Porsche design. A lo largo del tiempo, numerosas celebridades internacionales llevaron las gafas Carrera: personalidades deportivas como Gilles Villeneuve, Niki Lauda, Gerhard Berger, Jenson Button, pero también las de la música y del cine hollywoodiense (Brad Pitt, Leonardo Di Caprio, Halle Berry, Rihanna, Kylie Minogue, Justin Timberlake, Kanye West, Michael Stipe, Jessica Alba).

Además, las gafas Carrera fueron protagonistas en películas como “Downhill Racer” (1969) con Robert Redford, la serie “Miami Vice”, y el videoclip de “Bad Romance” de Lady Gaga, “Rude Boy” de Rihanna, “Try to sleep with a broken heart” de Alicia Keys, “Not myself tonight” de Christina Aguilera y “Hey Daddy (Daddy’s Home)” de Usher.

 

Dunhill logo DUNHILL by Optyl Austria tutti gli occhiali...
Alfred Dunhill nació el 30 de septiembre 1872 y creció muy cerca de los negocios de su padre, una marroquinería donde aprendió las calidades de la buena artesanía. En 1893, a los 21 años, la recibió como herencia y a partir de ese momento, su pasión por la artesanía de calidad no dejó de crecer tanto que fue comparada, de lo que se dice, a una fe religiosa.

El joven Alfred convirtió inicialmente la empresa del padre en un proveedor de accesorios para automóviles, un mercado que se desarrolló en aquellos años, y abrió su primera tienda en 1902 en Londres, Mayfair. A continuación, su espíritu emprendedor imparable lo llevó a crear una sociedad de venta de automóviles, una agencia de empleo para mecánicos y un periódico llamado Motor Mart.

Nació luego la marca Dunhill Motorities® para la producción de accesorios automóviles de cuero y metal, así como ropa de protección para la conducción. Gracias a sus conocimientos de los negocios y su ingenio pionero, Dunhill desarrolló la empresa a nivel internacional proveyendo directamente a clientes como Rolls Royce. Los productos Dunhill se distinguen por su alta calidad artesanal y su innovación en cada sector: ropa, marroquinería y accesorios.
Su genio creativo siempre al trabajo, diseñó cubiertas de cuero para coches y varios productos para los apasionados de automóviles y los pilotos de la época, hasta proyectar en 1904 una pipa que permitió fumar en el coche a pesar del viento. Así entró en la industria del tabaco, lo que representó la punta de diamante de la DUNHILL LUXURY GOODS COMPANY. La primera tienda especializada en tabaco abrió sus puertas en 1907 en St. James. Después, se expandió a Nueva York y París en los años ’20. En 1908, se produjo el primer cigarrillo Dunhill y en 1924, salió el primer mechero en el mundo que se podía usar con una mano.

Las pipas y los mecheros Dunhill se consideran como objetos de colección. De hecho, en 1921 Dunhill recibió su primer Royal Warrant, otorgado por Edoardo VIII Príncipe de Gales cuya familia solía utilizar los productos de la empresa.
La empresa Dunhill Luxury Goods anticipó la tendencia siguiente de producir varios tipos de bienes y productos bajo una misma marca y venderlos en todo el mundo, creando una marca que representa la excelencia de la artesanía en varios sectores.

En su producción de gafas de sol y monturas, Dunhill puso la misma dedicación y atención a los detalles. El amor por el diseño original se expresa en las líneas clásicas y determinadas de sus modelos, símbolo de la solidez de las orígenes artesanales de la marca, pero al mismo tiempo, las gafas Dunhill miran adelante y sorprenden. Los gentlemen ingleses apreciaron inmediatamente las gafas de la marca, gracias a sus líneas elegantes y su estilo intemporal del que la nobleza inglesa es expresión. En sus modelos, Dunhill utiliza metales preciosos junto con líneas claras y colores tradicionales, pero no deja de lado la funcionalidad, característica principal de la marca; se puede considerar los modelos como una unión perfecta de elegancia y eficiencia.

Los amantes del vintage aprecian muchísimo las gafas Dunhill, al igual que numerosas estrellas como Jay-Z, Usher y otros personajes del espectáculo. Los modelos vintage Dunhill fueron producidos en la famosa fábrica austriaca Optyl, donde se produjeron también gafas ViennaLine y Christian Dior.

 

Vienna line ViennaLine made in Austria tutti gli occhiali...

La marca ViennaLine fue creada por Wilhelm Anger en los años ’50 como una filial de la Anger OHG, ya activa en la producción de gafas de protección para soldadores desde hacía una década. Entre los años ’60 y ’90, creó monturas de acetato con estilo retro, elegante e inconfundible.

Las monturas ViennaLine y sus líneas particulares, coloradas y ya del gusto vintage se hicieron populares gracias a la habilidad del diseñador Udo Proksch, también famoso por haber causado la explosión de un barco en 1977 para obtener dinero del seguro y haber sido encarcelado por vida por haber matado a 6 personas.

En la época, se consideraba Viena como un punto caliente del mapa geográfico europeo; su buena reputación como ciudad de la cultura, música y arte se añadió a su posición estratégica por su proximidad a la Unión Soviética, sede de espionajes e intrigas. Ese clima de misterio y aventura sirvió de trampolín a los modelos de la marca.

A principios de los años ’50, Anger y Proksch consiguieron a convertir una fábrica de gafas para obreros en una empresa que producía unas de las gafas más elegantes y lujosas del momento. Los modelos Gigi, de los que se vendieron aproximadamente 15 millones de ejemplares y Alt-Wien son dos de los modelos más famosos de la marca. En este caso, como en muchos en la historia de la moda, la campaña comercial hizo la diferencia. Los carteles en los que las gafas ViennaLine aprecieron junto con imágenes dramáticas de bailarines del mundo del espectáculo hicieron muy famosa la línea de gafas.

Otra característica típica del estilo glamur de ViennaLine es el “Cat Eye”, hecho famoso por la empresa antes de que estallara la gran moda estadounidense en la mitad de los años ’50. La forma “Cat Eye” apareció ya tímidamente en las primeras creaciones con puntas ligeras hacia arriba en correspondencia con los ángulos externos y la parte delantera más gruesa separada por un puente delicado para no dar un efecto marcado mono linear. A lo largo del tiempo, la forma tímida de “ojos de gato” se convirtió en la llamada “alas de mariposa”, la cual se distinguió de los modelos británicos y estadounidenses de aquel momento. Fue menos alargada y más amplia para amortiguar la tensión formada por la punta de las esquinas. La parte delantera se quedó más gruesa con respecto al resto de la montura pero se soltaba en una forma sinuosa más amplia hacia el exterior y más estrecha y baja en la nariz; un truco de estilo que resultó en un look atrevido, coqueto, pero siempre elegante para las mujeres de la época.

También la empresa ViennaLine, como muchas otras de la época, hizo experimentos técnicos y de materiales para diseñar sus monturas. Gracias a su laboratorio de investigación, Wilhelm Anger introdujo el Optyl: un material plástico resistente y bastante rígido para poder evitar el uso de soportes de metal, y al mismo tiempo, más ligero que el Zyl. Se utilizó el mismo material en los modelos revolucionarios de Carrera, ya que Anger creó esta marca también. De hecho, en aquella época Udo Proksch era el jefe diseñador de Carrera, mientras diseñó para ViennaLine una línea de gafas de sol particularmente atrevida y futurística llamada “Serge Kirchhofer”, su nombre oficial de diseñador que utilizaba para firmar las creaciones de los modelos Porsche Design.

A veces, se añadieron decoraciones sobrias a la gran elegancia y sinuosidad de las formas ViennaLine: filigrana de plata, piedritas y detalles de metal que a veces recordaban el barroco o más a menudo las curvas sutiles del Art Nouveau. Mirando el pasado, ViennaLine consiguió crear un estilo intemporal, cuya forma refinada refleja la síntesis de una tendencia glamur de gusto retro de los que son testigos los modelos vintage que representan una de las numerosas facetas de un gran genio de la óptica.